El Real Madrid devolvió la sonrisa al público del Santiago Bernabéu con una goleada ante el Dinamo de Kiev en la segunda jornada de la Liga de Campeones. Los hombres de Capello se divirtieron sobre el terreno de juego a costa de un conjunto ucraniano flojo en defensa e inocente en ataque que se llevó cinco goles en la maleta. Dos dobletes de Raúl y Van Nistelrooy (uno de ellos de penalti) y un golazo de Reyes hicieron inútil el tanto de la honra de Milevskiy. Este resultado de 5-1, unido a la victoria del Lyon en Bucarest ante el Steaua, despeja el camino del Madrid hacia octavos en el Grupo E.

Los madridistas saltaron al césped con la intención de finiquitar el encuentro por la vía rápida. Capello optó por colocar a Mejía en el lateral derecho y a Sergio Ramos en el centro de la defensa junto a Cannavaro, dejando a Raúl Bravo en el banco junto a Ronaldo y Cassano, suplente en beneficio de Raúl. El capitán madridista ocupó la banda derecha y Reyes pasó a la izquierda. La polivalencia del sevillano le está viniendo de perlas a Capello, que sigue moviendo sus fichas en busca de la fórmula mágica. Por delante del doble pivote, Guti emergió de nuevo como la solución a la falta de creatividad. Al centrocampista madrileño se le vio con ganas e ideas, intentando penetrar por el centro y surtiendo de balones a las bandas. Sus pases a veinte metros del área siguen siendo impagables.

Partido resuelto en la primera parte
En la izquierda, Roberto Carlos completó un buen partido y fue el encargado de calentar los guantes de Shovkovsky en los primeros minutos con sus disparos desde el pico del área. En el primero, Shovkovsky la mandó a corner. En el segundo, en un lanzamiento de falta, el balón se marchó rozando el poste. Y en el tercero, el guardameta ucraniano pecó de manos blandas y regaló el gol a 'papá' Van Nistelrooy en el minuto 20. Su bebé vino con goles bajo el brazo y Shovkovsky ejerció de padrino.

Abierta la lata a las primeras de cambio, al Dinamo se le vino el mundo y su plan abajo. Siete minutos después, Reyes centró con la zurda desde la derecha un balón templado que encontró la cabeza de Raúl en el punto de penalti para poner el 2-0. El capitán blanco necesitaba marcar para cerrar debates, al menos, durante una semana. Fue un buen gol de un delantero con el olfato dañado desde hace un par de temporadas, discutido y alabado a partes iguales. Más lo primero en los últimos tiempos. A ver que hace ahora Luis Aragonés.

Dudas en la zaga
En defensa, las noticias para Capello no eran tan buenas. El técnico italiano, obsesionado con que sus equipos construyan sus victorias desde la retaguardia, comprobó desde el banquillo que Cannavaro sigue sin encontrar su sitio. El central italiano estuvo descolocado durante todo el partido y propició que el Dinamo de Kiev gozase de ocasiones para marcar. A Casillas se le vio nervioso y salió un par de veces precipitadamente, quizá desconfiando de una defensa que dejó mucho que desear en un partido aparentemente tranquilo. El Dinamo no aprovechó los espacios y cavó una tumba a la que antes del descanso le cayó más tierra encima con un golazo de volea de Reyes desde la frontal a pase de Diarra.

El sevillano volvió a ganarse los aplausos del Bernabéu antes de quedarse en el vestuario en el descanso tras haber sufrido un golpe en los riñones. Le sustituyó Beckham, desplazado al banquillo por el acierto de Reyes desde su debut como jugador blanco. Un error de concentración propició el 3-1 nada más comenzar el segundo tiempo, con un disparo de Correa que despejó mal Casillas y recogió Milevskiy para marcar.

Ovaciones para todos
Fue un espejismo, porque un cuarto de hora después apareció Raúl para rubricar su mejor noche de la historia contemporánea. El capitán recurrió a la pillería que siempre le ha caracterizado para robar la cartera a Gavrancic en una cesión a Shovkovsky. Frente al meta ucraniano, Raúl dribló y empujó a la red su segundo tanto y muchas de las críticas que le tenían atenazado. En pleno vendaval atacante, Van Nistelrooy fue derribado por Shovkovsky dentro del área y Graham Poll no tuvo más remedio que mostrar la roja al cancerbero visitante. En la ejecución de la pena máxima, el delantero holandés batió al sustituto Rybka por la derecha y volvió a hacer la cuna.

Para rematar la fiesta, Capello dio entrada a Ronaldo y el brasileño recibió el calor de la afición que tanto echó de menos la pasada campaña. El brasileño lo intentó pero no hubo tiempo para más goles, sólo para la enésima ovación de la noche para Raúl cuando se marchó al banco por Robinho. En definitiva, buen partido del Real Madrid en vísperas de un derbi ante al Atlético que, a buen seguro, generará sobre el césped más electricidad que este Dinamo desdibujado.
Liga de Campeones 2006-2007
JORNADA 2
Real Madrid 5

Van Nistelrooy, 20' y 70' (p)
Raúl, 27' y 61'
Reyes, 46'
Dinamo de Kiev 1

Milevskiy, 47'
El partido en imágenes
Así lo vivimos
Ficha técnica

Alineaciones
5 - Real Madrid: Iker Casillas; Mejía, Cannavaro, Sergio Ramos, Roberto Carlos; Emerson, Diarra; Reyes (Beckham, min.46), Guti, Raúl (Robinho, min. 83); Van Nistelrooy (Ronaldo, min. 71).
1 - Dinamo de Kiev: Shovkovskiy; Gusev, Sabljic, Gravrancic, Nesmachny; Diogo Rincón (Aliyev, min. 80), Correa (Mikhalik, min.73), Yussuf, Belkevich (Rybka, mi.68); Milevskiy y Shatskikh.
Árbitro
Graham Poll
(Inglaterra)
Expulsó a Sovkovskiy por derribar a Van Nistelrooy dentro del área en el minuto 67. Mostró amarilla a Sergio Ramos (82'), del Real Madrid.
Incidencias
65.000 espectadores en el estadio Santiago Bernabéu. Noche veraniega. Partido del grupo E de la Liga de Campeones